No hay nada como ser padre y sospechar que tu niño o niña sufre de bullying escolar.
Esos sentimientos de ira, miedo e impotencia nos invaden…
Como docente experimentada, he enfrentado este escenario entre mis alumnos muchas veces.
Y créeme, no solo se puede superar y acompañar a tu hijo, sino que también prevenir.
Aquí comparto 6 cosas que puedes hacer como padre ante el bullying escolar para que no te quedes de brazos cruzados.
1) Conversación

Sé que parecerá difícil, pero hablar con tu hijo es el primer paso, y posiblemente el más importante.
Seguramente al principio se mostrará reacio a hablar sobre lo que está sucediendo, por miedo, vergüenza o una mezcla de ambas.
Aquí es donde entra en juego tu paciencia y comprensión.
Puedes enfrentar el tema de 3 maneras diferentes:
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Si tú o un amigo o pariente han sido víctimas de bullying en tu infancia:
Comparte estos recuerdos con él, sin asociarlo a lo que él esté viviendo ahora en la escuela. Verás que al hacerlo, te comenzará a hacer preguntas. Esto es una buena manera de romper el hielo y que no se sienta solo en lo que le está sucediendo. Hasta incluso, puedes contarle lo que vivían ustedes de pequeños y preguntarle qué hubiera hecho él si estuviera en su lugar. Así descubrirás también qué pasa por su mente a la hora de enfrentarse al bullying él mismo.
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Utiliza una escena de una película que les guste:
Por ejemplo, hay más de una escena en la saga de Harry Potter donde se demuestran situaciones de bullying escolar. Tras ver la película, pregúntale de manera casual qué hubiera hecho él o qué detecta como lo que está “bien y mal”.
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Pregúntale directamente sobre lo que está viviendo en la escuela:
Hazle saber que estás ahí para escucharlo, no para juzgarlo.
Consejos para tener una conversación exitosa
Antes que nada, debes entender que tu niño encontrará difícil hablar de estos temas.
Recuerda que no dominan o entienden aún sus emociones, y es normal que no puedan expresarlas con naturalidad.
Por eso, sea cual sea la opción que elijas para lograr la primera conversación, ten presente lo siguiente:
- Hazlo en un ambiente relajado y seguro.
- Deja que exprese sus sentimientos y pensamientos a su propio ritmo. No interrumpas ni des por sentadas las cosas.
- Presta atención a su lenguaje corporal y emocional, puedes descubrir que oculta información al hacerlo.
- Muestra empatía y asegúrale que no está solo en esta situación.
Recuerda que el objetivo aquí no es resolver inmediatamente el problema, sino entender qué está pasando y cómo se siente tu hijo al respecto.
2) No te adelantes a buscar soluciones
Uno de los errores más comunes que veo en la escuela es cuando los padres intentan solucionar el bullying de inmediato.
Al escuchar que tu hijo está sufriendo, es natural querer intervenir y hacer todo lo posible para poner fin a la situación.
Sin embargo, esta reacción puede no ser siempre la mejor. ¿Por qué?
En primer lugar, tu hijo necesita sentirse escuchado y comprendido.
Si te apresuras a ofrecer soluciones, puede sentir que minimizas lo que le pasa o que no entiendes el problema.
En segundo lugar, es importante resolver el problema de raíz.
Es decir, que los niños en cuestión aprendan de la experiencia para que no se repita.
En este sentido, tu hijo también debe tener un papel activo en la búsqueda de soluciones.
Esto le ayudará a recuperar el control de la situación y a desarrollar habilidades para manejar situaciones similares en el futuro.
Así que, tómate un tiempo para entender realmente el problema y pensar estrategias junto a tu hijo.
3) Contacta con la escuela
Una vez que hayas entendido la situación y hayas hablado con tu hijo, es hora de ponerse en contacto con la escuela.
El bullying es una responsabilidad compartida y la escuela debe estar al tanto de lo que está sucediendo.
Prepara una reunión con el maestro o el director, pero antes, habla con tu hijo sobre lo que vas a hacer.
Pídele su opinión sobre lo que te gustaría discutir en la reunión.
Cuando hables con los representantes de la escuela, sé claro sobre los incidentes de bullying.
Explica cómo está afectando a tu hijo y pide un plan de acción para abordar el problema.
Pero recuerda que, la escuela es solo una pieza del rompecabezas.
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La solución al bullying requiere un enfoque conjunto que involucre a padres, maestros y estudiantes.
Así que mantén una actitud colaborativa y abierta al dialogar con la escuela.
4) Enseña a tu hijo técnicas de asertividad
Los niños que pueden expresarse de manera correcta tienen menos probabilidades de ser víctimas de acoso escolar.
La asertividad no se trata de ser agresivo o confrontativo, sino de poder defenderse y expresar sus sentimientos y opiniones de una manera respetuosa y segura.
Puedes ayudar a tu hijo a desarrollar estas habilidades mediante el role-playing, haciendo escenarios en los que pueda practicar cómo responder a las provocaciones o insultos de manera calmada.
Esto le ayudará a ganar confianza y a entender que tiene el derecho de defenderse.
Además, es importante que le enseñes a tu hijo la diferencia entre ser asertivo y ser agresivo.
La agresión puede empeorar la situación, mientras que la asertividad puede ayudarle a lidiar con ella mejor.
Recuérdale siempre que no está bien que nadie les falte al respeto y que tienen el derecho de reclamar ese respeto en todo momento.
5) Prepárate para la posibilidad de un cambio
Un estudio publicado en la National Library of Medicine indica que,
ser acosado hace que los jóvenes se sientan increíblemente inseguros.
Si bien el bullying es un problema que puede tomar tiempo en resolver, no puedes hacerlo perdurar por siempre, debes garantizar que tu niño se sienta bien y seguro en el lugar donde estudia a diario.
Si el acoso continúa a pesar de tus esfuerzos y los de la escuela, debes estar dispuesto a considerar opciones más drásticas.
Esto puede incluir la posibilidad de cambiar a tu hijo de escuela o método de estudio.
Es importante que hables con tu hijo sobre estas posibilidades y que forme parte de las decisiones.
Un cambio de escuela o un nuevo método de educación pueden ofrecer un nuevo comienzo que lo harán sentirse mejor.
6) Trabaja el respeto en casa

Enseñarle a tu hijo sobre el respeto y la empatía hacia los demás puede prevenir que se convierta en un acosador o sea víctima de uno.
Comienza por modelar el comportamiento que esperas ver. Lo mejor es siempre darle un buen ejemplo.
¿Cómo te comportas cuando estás frustrado o enojado? ¿Cómo hablas o tratas a los demás?
Promover el respeto y la empatía puede no solo ayudar a prevenir el bullying, sino también ayudar a tu hijo a entender cómo manejarse de manera respetuosa con los demás.
Y no olvides enseñar a tu hijo sobre la diversidad y la inclusión.
Explícale que todos somos únicos y diferentes, y que esas diferencias deben ser respetadas y celebradas, no ridiculizadas o ignoradas.
Recuerda, no puedes controlar todas las experiencias que tu hijo tendrá en la vida, pero puedes equiparlo con las habilidades que necesita para enfrentarlas.
Y eso puede ser el regalo más valioso que puedes darle.
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