Todo el mundo sabe que los bebés aman los chupetes, pero poco se sabe de aquellos que los rechazan.
Pero muchas madres y padres pasan por esta etapa, es un rechazo más común de lo que crees y puede solucionarse.
Por eso, aquí comparto consejos que te ayudarán a decidir si tu bebé debe usar el chupete sin forzarlo y qué tener en cuenta al hacerlo.
¡Ponlas a prueba!
¿Chupete sí o no?

La Asociación Española de Pediatría menciona que esto es un debate que aun no está resuelto del todo.
Muchos son los beneficios y ventajas que un chupete puede dar a la hora de ayudar a un bebé a calmarse o consolarse.
¿Cómo decidirlo? Informándote lo mejor posible, solo así descubrirás qué tipo de crianza quieres darle a tu bebé.
¿Mi consejo? Convérsalo con tu pediatra. Tu médico podrá ayudarte a tomar la decisión correcta.
Sin embargo, aquí te dejo un par de consejos que te serán útiles para determinar qué hacer si de chupetes se trata.
Diferentes tipos de chupetes
A veces, los padres creen que su bebé no quiere saber nada con el chupete porque no le gusta.
Pero lo cierto es que, puede que lo que no le gusta sea “ese tipo de chupete”, ya sea por el estilo, la forma, el tamaño o la textura.
Así es, si eres nuevo en esto, habrás notado que hay tantos tipos de chupete como bebés en el mundo.
Así que, ¿por qué no intentar otro?
Algunos bebés prefieren chupetes ortodónticos que se asemejan más a la forma del pezón materno.
Otros se sienten más cómodos con diseños más planos o con características específicas para la dentición.
Aquí te detallo algunos de ellos:
- Chupetes ortodónticos: Diseñados para apoyar el desarrollo natural del paladar y la mandíbula.
- Chupetes de silicona versus látex: La silicona suele ser más firme y duradera, mientras que el látex es más suave y flexible.
- Chupetes ventilados: Con agujeros en el escudo para permitir el paso del aire y prevenir irritaciones en la piel.
Al probar diferentes tipos de chupetes, ten en cuenta también que sea el tamaño adecuado para la edad de tu bebé.
Un chupete demasiado grande o pequeño podría ser incómodo o difícil de manejar para tu bebé.
Y esto haría que lo escupa, porque no lo toleraría en su boca.
Sé que dedicar tiempo a encontrar el chupete correcto para tu bebé puede ser agotador, pero esta búsqueda de prueba y error es normal y forma parte de conocer a tu hijo.
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Introduce el chupete de a poco
Una vez que hayas encontrado el chupete ideal para tu bebé, el siguiente paso es introducirlo de a poco.
Forzar el chupete puede generarle rechazo, por más desesperado que estés, ¡no lo hagas!
Intenta que la experiencia sea lo más natural y menos estresante posible para tu bebé.
¿Cómo hacerlo?
– Elige el momento: introduce el chupete cuando tu bebé esté calmado, no durante momentos de incomodidad o llanto. Esto ayuda a asociar el chupete con sensaciones de seguridad y confort.
– Deja que tu bebé tome la iniciativa: ofrece el chupete colocándolo cerca de su boca, pero deja que sea tu bebé quien decida tomarlo. Puedes tocar suavemente sus labios con el chupete para despertar su interés.
– Sé paciente: si tu bebé no muestra interés, no te desanimes. Retira el chupete y vuelve a intentarlo más tarde. Algunos bebés necesitan tiempo para acostumbrarse a nuevas texturas y objetos.
– Combínalo con momentos de tranquilidad: asociar el uso del chupete con actividades relajantes, como acunar o cantar, puede ser positivo.
Equilibrio en el uso del chupete
Si bien muchos padres usan el chupete para calmar y consolar a sus hijos, es necesario mantener un equilibrio.
De lo contrario, puedes generarle una dependencia excesiva.
¿Cómo lograr el equilibrio?
– Usa el chupete solo en momentos de necesidad: es preferible ofrecer el chupete durante las siestas o momentos de inquietud, en lugar de tenerlo siempre en la boca del bebé.
– Observa las señales de tu bebé: aprende a reconocer cuándo tu bebé realmente necesita el chupete y cuándo puede estar buscando otra forma de consuelo, como abrazos o tiempo de juego.
– Busca otras formas de autoconsuelo: anima a tu bebé a encontrar otras maneras de calmarse, como con juguetes blandos o mantitas de seguridad. Esto le enseña habilidades de autoconsolación sin depender del chupete.
Críticas y consejos no solicitados

El uso del chupete suele generar opiniones y consejos no solicitados, tanto de familiares como de desconocidos.
Todo padre ha oído consejos de suegros o abuelos en momentos tensos….Esos momentos en que no sabes qué responder (¡porque si lo haces, no será nada agradable!)
Pero es importante manejar estas situaciones con confianza y mantenerse firme en tus decisiones de crianza.
Debes recordar que, cada paradigma de crianza y educación es diferente y, si bien hay trucos de la abuela que sirven al día de hoy con los niños, los tiempos cambian, pero las personas no lo saben.
Aquí te dejo algunos consejos para que no pierdas la paciencia:
- Recuerda que como padre o madre, conoces mejor a tu bebé. Mantén la confianza en tus elecciones y en el camino que has elegido para que tu hijo esté bien.
- Arma tu respuesta con información basada en investigaciones sobre el uso del chupete. Esto puede ayudar a evitar malentendidos y tranquilizar a los críticos (¡o dejarlos pensando!)
- No temas poner límites sobre los tipos de conversaciones que estás dispuesto a tener sobre la crianza de tus hijos. Es super aceptable decir algo como, “Aprecio tu preocupación, pero estamos contentos con nuestra decisión.”
- Encuentra una comunidad, ya sea en línea o en persona, de padres que comparten tus puntos de vista sobre la crianza. Compartir experiencias y estrategias puede ser de gran ayuda.
Como habrás notado, la mayoría de estos consejos tratan no solo de ayudar a tu bebé para encontrar la mejor versión de chupete o no.
Sino que intenta empoderar a los padres a que elijan sin miedo, pero con información, sobre qué es lo mejor para sus hijos.
No temas seguir tu instinto cuando busques lo que es mejor para tu bebé. ¡Confía en ti mismo!
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